miércoles, 4 de marzo de 2009

Frases célebres: lo que no te mata te fortalece


La vida, el dolor y el después

La vida no tiene ningún sentido. Al final, todos nos vamos a morir. La primera frase de este texto puede generar alguna disidencia pero la segunda es indiscutible, más allá de las creencias que abogan por la reencarnación o la vida después de la muerte, en el cielo, el infierno o vaya uno a saber dónde. El carácter perecedero de la existencia es inevitable. Y como es inexorable y sabido, eso no es lo importante ya que no se puede remediar. El problema no es la muerte, sino la vida. Lo importante es que antes de morirnos vamos a vivir la vida, un camino lleno de ilusiones, desengaños, frustraciones, miedos, alguna que otra alegría y muchos dolores, inevitables dolores. Casi tan inevitables como la muerte misma.

Puede ser porque nada llena nuestro espíritu, por el tedio propio de la existencia. Puede ser por la dificultad para hacerse valer en un mundo cada vez más competitivo, exigente e incierto, en el que la prioridad son los bienes materiales y donde la estabilidad laboral y los sueldos abundantes son una quimera. Puede ser por la muerte o enfermedad de un ser querido o por vivir una situación límite, como un accidente o una situación de violencia extrema. Puede ser por un fuerte desengaño amoroso, de esos que hacen que el corazón estalle en mil pedazos y el pecho se cierre hasta casi no poder respirar. Por cualquiera de estas u otras razones, el ser humano experimenta dolores tan fuertes del alma que hacen que la vida parezca un castigo y no un regalo.

Golpes y más golpes. Uno se los va dando a medida que avanza en este universo cruel y desalmado. Siempre habrá algo o alguien que nos haga sufrir, enojar, doler. A algunos, el sufrimiento y el dolor les pega tan fuerte que no son capaces de recuperarse. Caer en las drogas, el alcohol o cualquier otra adicción, como internet o la ludopatía, u otros desórdenes como la bulimia y la anorexia, el consumismo compulsivo o algún fanatismo extremo. Esos son algunos de los escapes que encuentra la gente para tratar de evitar el profundo dolor y la extrema angustia que suele generar la existencia.

Ese dolor y esa angustia plantean un gran desafío. Cuando el dolor y la angustia llegan, cuando la tristeza nos apabulla y la vida se transforma en una pesadilla, ese es el momento para crecer y mejorar, en busca de un espíritu superior que nos permita resistir con más entereza los sufrimientos futuros y disfrutar como nunca de los pequeños tesoros que la vida nos propone todos los días. Es aquí cuando se aplica la famosa frase del filósofo alemán Friedrich Nietzsche (1844 - 1900), hablando del hombre superior: "Lo que no le mata le hace más fuerte", popularmente conocida como "lo que no te mata te fortalece". La frase pertenece al capítulo que se titula Por qué soy tan sabio, del libro Ecce Homo (http://www.nietzscheana.com.ar/de_ecce_homo.htm). En él, Nietzsche habla de que un ser enfermizo no puede sanar mientras que "para un ser típicamente sano el estar enfermo puede constituir incluso un enérgico estimulante para vivir, para más vivir". Se refiere luego a una etapa oscura de su vida: "Así es como de hecho se me presenta ahora aquel largo período de enfermedad: por así decirlo, descubrí de nuevo la vida, y a mí mismo incluido, saboreé todas las cosas buenas e incluso las cosas pequeñas como no es fácil que otros puedan saborearlas, - convertí mi voluntad de salud, de vida, en mi filosofía... Pues préstese atención a esto: los años de mi vitalidad más baja fueron los años en que dejé de ser pesimista: el instinto de autorestablecimiento me prohibió una filosofía de la pobreza y del desaliento... ¿Y en qué se reconoce en el fondo la buena constitución? En que un hombre bien constituido beneficia a nuestros sentidos, en que está tallado de una madera que es, a la vez, dura, suave y olorosa. A él le gusta sólo lo que le es saludable; su agrado, su placer cesan cuando se ha rebasado la medida de lo saludable. Adivina remedios curativos contra los daños, saca ventaja de sus contrariedades; lo que no le mata le hace más fuerte".

La vida, es cierto, no tiene ningún sentido, el sentido se lo da uno. Está en uno encontrar algo digno y sabroso por lo que vivir. Aunque no sea fácil, todo lo contrario, cada uno debe buscar algo que le eleve el espíritu y le llene el alma, ya sea cuestiones cotidianas como disfrutar de una comida, un café o un mate, como también abrazar eso que nos hace ser, ése hacer que nos da vida, que nos hace sentir que somos nosotros mismos, auténticos. Encontrar eso que amamos. Amar la vida, que es una búsqueda permanente. 

Siempre hay algo por lo que resistir las peores infamias como enfermedades, desamores, traiciones, trabajos extenuantes y rutinarios, dolores del alma y del cuerpo. Siempre aparecerá algo que nos haga frustrarnos y sufrir, es inexorable. Sin embargo, por todos los golpes que nos amedrentan el espíritu, si uno resiste, lucha y busca, si persiste tenaz y valeroso, llega el momento en que encuentra pequeñas y también grandes caricias, bálsamos, oasis que hacen que vivir no sea en vano, todo lo contrario. Como dijo el Polaco Goyeneche, para gozar, primero hay que saber sufrir, aunque la proporción habitualmente sea  muy despareja. Lo importante, y a su vez muy complicado, es tener la suficiente entereza para mantener el equilibrio, aguantar las tempestades, transformar el dolor y la angustia en crecimiento, y gozar cuando la vida nos lo permite. Así, vivir sí tendrá sentido.

9 comentarios:

Chocolate_Doll dijo...

Además de estar completamente de acuerdo, además de que me encanta Nietzsche como escritor y filósofo, y además de muchas cosas más...

Me hiciste recordar muchas cosas que habia olvidado por un momento...

Gracias...

Un abrazo... chocolatoso...

Sebastián Fernández Castaño dijo...

Muñeca: me alegro de que te haya gustado mi texto. No me fue fácil escribirlo ya que es un tema complejo. Pero el hecho de que al menos a alguien le haya servido lo que escribí es una gran satisfacción.

Así que, de nada.

Abrazo de chocolate, con almendras! :-)

Chocolate_Doll dijo...

Casi me olvido de decirte...

según mi vieja "Lo que no mata, engorda"

Son cosas que no te vas a olvidar nunca en toda la vida jajaja

un abrazo con sabor a chocolate con cereales...

Sebastián Fernández Castaño dijo...

Interesante concepto el de tu mamá. Un ejemplo de algo que no mata y engorda podría ser justamente el chocolate, que es un gran motivo para vivir: degustar un delicioso chocolate, ya sea en rama, con almendras, con dulce de leche, etc.

A propósito, si no la viste, mirate Chocolate, con Johnny Deep y Juliette Binoche, muy buena peli.

Saludos!

Martín Estévez dijo...

Me gustó este texto, especialmente (lamento decirlo) por su visión globalmente fatalista. Sin embargo, saber que cualquier medio que usemos tiene el mismo fin (la muerte y el olvido) invita a dejar de pensar en el fin para centrarse en los medios, en vivir por vivir. "Hablo de cambiar ésta, nuestra casa. Cambiar por cambiar, nomás", dice Fito Páez en Yo Vengo a Ofrecer Mi Corazón. No es una cita con aires intelectualoides ni mucho menos: es una idea compartida entre algunas personas que admiro.

Sebastián Fernández Castaño dijo...

Martín, ese es el desafío de la vida. Ser mejores, o al menos intenterlo, cada día. Los dolores y las dificultades nunca van a desaparecer del todo. Y el hecho de sobreponerse a lo malo ya es un gran motivo para seguir adelante, por más que a veces parezca tan difícil.

Gracias por su aporte, compañero.

Maximiliano dijo...

HOLA, GENIAL EL POST, ME ENCANTO, TENES FACEBOOK O TWITTER? ASI TE AGREGO, ABRAZO GRANDE Y GRACIAS POR ESTAS PALABRAS.
LA FELICIDAD NO ES UNA META, ES UN CAMINO.

FloraFP dijo...

muy bueno el texto, muchas verdades me gustaria que mandes tu twitter o facebook para seguirte y toda la razon "lo que no te mata, te hace mas fuerte " ..

agusmucar dijo...

Me gustó mucho. Nietzsch fué un gran maestro y muchas de sus ideas forman parte de mi filosofía de vida. Me da coraje en esos momentos difíciles.
Gracias por compartirlo.
Saludos